A continuación puedes leer las reseñas y relatos ganadores del concurso Relatos Andróginos de Espectro Ediciones

Tercer lugar:

Autopista Intergaláctica
Gwen Sinclair
Un relato que parte haciendo referencia al metal, al espacio y a una autopista en él. La ciencia ficción va fluyendo rápida y libre acorde se avanza la lectura, pero ojo, también pone sus reglas. Cumpliendo con las bases de lo que hace buena a una obra de ciencia ficción, Autopista Intergaláctica no sólo nos muestra una panorámica futurista con sus propias reglas “naturales”, también nos abre la imaginación hacia sonidos, imágenes y diálogos dignos de una película. Lo que más llama la atención, sin embargo, es el desarrollo del o la personaje principal; en menos de dos mil palabras, la autora logra una historia redonda y un desarrollo de personaje muy completo, con una prosa técnica y extremadamente acertada. Tanto así, que deja con gusto a poco y con muchas ganas de seguir leyendo y adentrarse aún más en su universo.


Prisa y calma 
V.T.P. Arda
La mirada introspectiva de un ser que es espectador. Recuerda a algo tan cotidiano como sentarse en una banca y ponerse a observar todo lo que sucede alrededor. El poder ser omnipresente pero no totalmente omnisciente es maravillosamente plasmado en el relato. Las grandes dudas de la humanidad expresadas por un individuo no necesariamente humano, nos traen nostalgia; esa nostalgia que siente alguien que quiere comunicar algo y no puede, alguien que pese a todos sus gritos jamás será escuchado, alguien que quiere saber su lugar en el mundo. Y también la soledad en la infinidad del tiempo. El relato nos acerca tanto a ella que nos recorre cada músculo,  cada fibra. Y es que ¿quién no se ha sentido así de solo o sola alguna vez? Sin lugar a dudas, es una narración que puede generar mucho en tan poco. 


Segundo lugar:

Amores Tuértidos
Lety Boo
Un relato diferente. Una prosa original, que no nos hace extrañar las comas ni los puntos. El uso del lenguaje, pese a parecer muy simple, es muy cuidado, cada modismo, cada palabra o frase que puede parecer extraña a simple vista, no lo es. Nos gusta la cotidianidad del los asuntos del relato, que sin embargo se presentan de manera graciosa y dedicada. Logra hacer reír y el uso de figuras literarias para lograr estética en el relato resulta muy bien. Constante hipérbaton, alusión, metonimia y otros que en una lectura incluso rápida no pasan desapercibidos.


Primer lugar

Flora
Nair Ávila Zúñiga
Infancia, inocencia, fragilidad y perspectiva podrían ser algunas de las palabras claves para definir este emotivo relato. Probablemente todos nos hemos sentido perdidos en algún momento de nuestras vidas, con ganas de dejarlo todo atrás. Flora nos lleva de la mano por una carretera llena de sentimientos y emociones que, al final, nos hacen pensar en lo volátil que puede ser todo. Mientras se avanza la lectura, nos puede traer a la memoria vivencias propias, rebosantes de nostalgia, alegría, tristeza e inocencia. En lo técnico,  no solo logra contar una historia dentro de otra historia, sino que el relato nos deleita con variaciones en su narración de acuerdo a los sentimientos del o la personaje principal, matices que destacan en el diálogo principal, donde no sólo él o ella es profundamente conmovido o conmovida por quien habla, sino también nosotros, quienes estamos leyendo; nos deja con la sensación dulce y oscura que envuelve a una pérdida y a un reencuentro, y también nos hace reflexionar sobre el cuidado o cariño que le damos a aquello que más amamos.