Reseña: Almaaz. Carime Jackson

Autora. Carime Jackson (Chilena)
Almaaz es una novela romántica en un escenario de Ciencia Ficción. Está catalogada por su editorial como literatura juvenil, pero creo que la  recomiendo para un público de entre 17 y 25 años por el contenido que tiene, lo que será explicado en la parte crítica más adelante.
La historia trata sobre Maya, una joven que es ingeniera cuántica molecular, al nivel de genio. Antes de los veinticinco años ya está cursando un master, dentro del cual debe tomar ramos humanistas. Así, llega al curso que imparte Manuel, profesor en lenguas, artes e historias, con el cual ella tiene una especie de obsesión sexual. Esto se muestra en la página uno, no es ningún spoiler. Aparentemente, no es algo romántico, sino que la protagonista quiere a toda costa acostarse con él.
Al comienzo de la historia, uno puede ver como Maya se relaciona con su mejor amigo Javier, el cual siente aversión hacia Manuel, por motivos que no diremos, pero que se hacen evidentes en los dos primeros capítulos.
Un día, Maya se ve acolarrada en un callejón y pierde el conocimiento. Se despierta prisionera un extraño lugar de paredes blancas, totalmente lisas y tecnología que ni siquiera una ingeniera de su nivel es capaz de reconocer. Por tanto solo hay dos opciones: O se encuentra en una base humana avanzada, raptada por alguna organización que ha ocultado esa tecnología a la humanidad; o ha sido raptada por alienígenas.
Y no solo eso. El último recuerdo del callejón, es que su secuestrador era Manuel. El problema, es que Manuel está junto a ella en ese extraño lugar, alegando no saber nada y además… es su compañero de cuarto.
De esta forma, durante el libro, Maya deberá descubrir dónde está y cómo salir de ahí, además de saber si fue Manuel o no quien la raptó. Por otro lado, debe decidir qué hacer con este profesor a quien teme, pero le gusta.
Opinión–crítica
Antes de comenzar mi crítica, quiero decir que cuando se trata de Ciencia Ficción soy especialmente exigente como lectora, pues es de mis géneros favoritos, y en mi opinión, de los más difíciles de escribir. Quiero aclarar que esta crítica va con cariño, porque espero que las escritoras del género mejoren, sean exigentes, ambiciosas, y demostremos que este no es un género de hombres. Todo lo que aquí diga va con la intención de ayudar a mejorar las jóvenes escritoras, no mostrar lo malo de una obra, sino el por qué podría haber sido mucho mejor.
He visto escritoras como Camila Valenzuela cuya primera novela me cargó, pero que la escritora al ser autocrítica, estudiosa y siempre exigente consigo misma, actualmente está escribiendo novelas que, en mi opinión, son verdaderas obras de arte. Por lo mismo, espero esta reseña sea tomada con altura de miras y como un intento de colaborar con el género, para que la escritora tome de aquí lo que le sirva, y deseche lo que no (pues no todo lo que nos aconsejen nos sirve).
Cosas a destacar de esta obra
Me parece importante que las mujeres escriban ciencia ficción en Chile, y el hecho de que la autora se atreva y aventure en este género me parece destacable, aunque esta novela más bien está ambientada en ciencia ficción y no me parece que sea CF propiamente tal.
Por otro lado, en algunos momentos, la autora se dedica a explicar elementos tecnológicos en detalle y entrega información tanto matemática como de otras ciencias a un nivel que la mayoría de las novelas de este tipo –romances futuristas o en naves espaciales–, no se dedican a detallar. Esto me parece bueno y significa –a mi parecer–, que la autora tiene futuro en el género. Casi la habría catalogado de CF si no fuera por el final.
Recordemos que Carime es muy joven y tiene solo veintisiete años, por lo que para ser su primera novela y debido a su edad, que se haya preocupado de esos detalles, demuestra la intención de hacer un trabajo bien hecho, ya sea de parte de ella, como de su editorial.
El trabajo editorial se nota. La redacción está excelente y los guiones bien hechos. Por lo que he podido desprender de los agradecimientos y otras averiguaciones, se trabajó bastante en relación al primer borrador, lo que es muy importante, porque muchas editoriales en Chile simplemente editan formato y no contenido de una novela (En serio, muchas).
Ahora, los problemas… jeje
El principal problema a mi parecer es la edad de los protagonistas. Se supone que Maya tiene entre 23 y 25 años y Manuel diez más que ella. El asunto es que esto es una novela juvenil y se nota, pues los protagonistas se comportan como adolescentes de entre 12 y 15 años. Estoy de acuerdo en que los adultos, incluso de 40, 50, 60 años, a cualquier edad, pueden tener el romance de un adolescente, sentir esas cosquillas y vivir un amor que se suele vivir a los 15. Sin embargo, que de adulto puedas tener un romance así, no significa que todo lo que haga implique comportarse como adolescente, que es lo que pasa en este caso. En la novela las feromonas vuelan por todos lados, al punto que los protagonistas ven intenciones sexuales en todo lo que hacen (hasta en pasarse un vaso), lo que vuelve un poco extraña la edad de los personajes. No estoy exagerando. Cada mirada provoca que se pasen mil “películas”, al punto que al profesor, en un momento que la chica cae desmayada, le da vergüenza hacerle primeros auxilios, porque implica topar sus bocas y prefiere dejarla tirada. Perdón, pero esa reacción es esperable en un chico de 12, no en un adulto de 30. (Comentario aparte: por favor, dejen de hacer que las mujeres siempre tengan que desmayarse, salvo que sea para hacer un chiste sobre eso).
Por tanto, la novela habría dado más realismo a los personajes si hubieran disminuido la edad de los protagonistas; después de todo, los adolescentes genios existen. Hubiera sido más plausible una adolescente superdotada, que adultos tan infantiles.
Descripción de entornos nulos
Uno de los principales defectos de la obra es descripción de entornos. Realmente la mayor parte del tiempo no entendemos, o se nos olvida donde están parados los personajes. Entendemos que se encuentran en un lugar que es todo blanco y liso sin relieves, pero no por eso la autora puede dejar de contarnos cómo es el ambiente o si están de pie, sentados, si hace calor o frío. En esta novela no se describe nada de eso, prácticamente nunca. Recomiendo que si el lugar donde se encuentran es muy monótono, el narrador puede fijarse en los olores, el calor o frío, o algo que nos ayude a entender donde están.
Problema con el narrador y abuso de conceptos innecesarios
El segundo problema más importante a mi parecer, es el narrador. Si bien es un narrador en tercera persona, su voz está enfocada el 90% del tiempo en explicar los “rollos/dramas”  internos de los protagonistas (Los capítulos se intercalan uno para Maya y otro para Manuel, sucesivamente). Pero es tanto el nivel de “rollos” que los personajes se pasan por TODO, que de verdad uno como lector se pierde y piensa “espera, ¿ahora qué hizo el otro para que esté pensando todas estas cosas?”, «ah, la saludó”. El narrador se olvida de todo lo demás, se olvida del paisaje, del ambiente, solo se centra en explicar “rollos» mentales.
Por otro lado, el narrador usa varias veces conceptos en latín. Sí, el narrador, no el personaje. El narrador dice “no sintió miedo ipso facto. El 90% de los jóvenes que lean esta novela no sabrá lo que es ipso facto. Se detendrá de la lectura y pensará “¿Qué es esto? ¿Debería googlearlo?” y buscará en internet para saber que ipso facto es lo mismo que decir “de inmediato” en latín. Lo último que queremos hacer como escritores, es que el lector suelte el libro para irse a meter al celular o al computador. La mayoría de las veces abandonará la lectura para ponerse a ver instagram o una serie en netflix. ¿Es necesario usar una palabra en latín y distraerlo de la trama, cuando podía decir “no sintió miedo de inmediato”? No. No es necesario.
Esto ocurre varias veces y molesta mucho. También recurrentemente el narrador usa ejemplos de cosas científicas que nadie entiende o metáforas de cuentos griegos que nadie conoce, sin explicarlos al lector. Si había una intención de hacer chistes internos que determinadas personas entenderán, es comprensible, pero muy mala técnica para un público juvenil–genérico, que es el público al que están enfocadas este tipo de novelas.
Distinto es que un personaje de la novela en un diálogo use palabras en latín o metáforas de cuentos griegos, para mostrar una intención de parecer pretensioso o súper intelectual por parte de ese personaje, pero jamás el narrador. Nunca, nunca, NUNCA, provoque como narrador, que su lector se sienta tonto o tenga que ir a googlear algo para entender su novela.
Creo que esto hubiera funcionado mejor en un narrador primera persona, porque entonces ese tipo de lenguaje pretencioso y rebuscado, sería el reflejo del personaje. La descripción de tal cantidad de “rollos” mentales, también habría sido más comprensible en un narrador en primera persona, porque es el narrador que se suele usar para enfocarse más en el interior que en el exterior.
Los tiempos de la historia (de aquí en adelante pueden haber spoilers importantes)
Lo anterior, esto del narrador enfocado en los “rollos” mentales, hace que la historia no avance mucho. Recién en la página 180 ocurre algo.  Porque que los personajes se levanten, desayunen, conversen, se pasen “rollos” sexuales entre ellos y muy de vez en cuando hablen sobre por qué están encerrados en este extraño lugar, no es que ocurra algo. Que en la nave/base donde creemos que se encuentran pasen cosas, ataques por parte de artefactos, etc., no es que ocurra algo. Que ocurra algo significa que los protagonistas hagan algo en relación a su situación, y hasta la página 180 no hacen nada; lo que me parece demasiado.
Creo que esto hubiera tenido más sentido si no se da este contexto de secuestro. Si lo que quería era centrarse tanto en el “romance”, creo que no era la trama para esa historia. No es posible que si estas secuestrado se te olvide tan seguido tu estado y estés tan preocupado cómo te mira tu profesor/secuestrador.
El romance que no es romance
El romance en esta novela no es tanto romance, sino más bien una terrible atracción sexual entre los dos protagonistas. No hay mucho de romántico en la historia, pero los protagonistas se desean con un anhelo enorme que no tiene explicación. Esto no me molesta en sí, pues esto del “ instalove” es propio de este tipo de novelas juveniles, y propio en amores adolescentes la verdad.
¿Cuál es el problema? El público al que va dirigido. Está catalogada de novela juvenil, y si bien no me gusta ser moralista, con estos temas lo soy un poco. Jamás le pasaré a una chica que va al colegio una novela de obsesión sexual entre una alumna y un profesor.
No es que juzgue esos romances. Debe haber un par de profesores–alumnos que se enamoraron de verdad, formaron una vida o algo bonito y valió la pena. Pero la mayoría de las veces esto de sexo profesor–alumno, terminará en una situación de estupro, acoso sexual, si es que no abuso sexual o pedofilia.
En especial porque en esta historia se presenta como algo muy sexual, muy de química y no de “amor” o “relación bonita”. La protagonista le tiene miedo a su profesor porque cree que la raptó, pero se excita con todo lo que hace (incluso el narrador reconoce que tiene síndrome de Estocolmo). El profesor recurrentemente se recuerda a sí mismo que la ve como una “niña”, que es una “niña”, que es su “alumna”, pero también le excita. Que al final en una escena, una sola escena, él explique que de pronto la ve como “mujer”, no salva el hecho de que ya vimos durante toda la novela que se excita con alguien que ve como una “niña”. Y perdón si peco de moralista, pero si soy profesora, no quiero que mis alumnas de enseñanza básica lean eso. En su mente fomentará fantasías románticas con profesores, que generalmente las estarán viendo como sexo con una carne joven. No thanks.
Ojo, estoy absolutamente convencida de que no era la intención de la autora provocar esta lectura (y tal vez por eso usó edades tan adultas), pero así la leí yo y eso no me gusta para el público juvenil. Esta novela a mi parecer, es para adultos o, en su defecto, para una lectura juvenil mediada y con enfoque crítico y responsable.
La Ciencia Ficción terminó arruinada por un final fantástico (Alerta de spoiler del final)
Toda la novela nos muestra una historia ambientada en ciencia ficción. El problema es que la mayoría de lo que ocurre no tiene nada que ver con la tecnología.
Cerca del final, los protagonistas usan tecnología para intentar salir de su situación y se nos da una esperanza de que al fin veremos lo de ciencia ficción, y entonces los personajes que están a punto de morir son salvados por criaturas mágicas, con poderes mágicos y que nadie sabe por qué esperaron hasta que el “villano” hubiera matado a la mitad de los personajes para aparecer y rescatarlos.
El narrador presenta estos personajes como seres que evolucionaron de un cuerpo físico a un estado de pura energía, tratando de con eso darle un carácter científico, tal vez. Pero por mucho que se explique así, si aparecen estas criaturas de pura energía tirando rayos y luces, y sanando misteriosamente, sin artefactos tecnológicos, sino por pura voluntad, dígale como quiera, pero es fantasía.
Lo peor de todo es que toda la novela nos presentan a esta chica genio y sus amigos también genios, por lo que uno espera que al menos hagan ALGO con su inteligencia. Pero no. No solo la chica es salvada por su profesor cuando se queda inconsciente, otra vez, al final (por favor mujeres, dejemos de hacer esto), sino que a ambos los salvan estas criaturas mágicas.
¿Por qué estas criaturas no aparecieron antes? Porque al parecer solo estaban observando.
Creo que debió usarse un final que tuviera más que ver con la ciencia que tanto trabajo la autora se dedicó a explicar en las últimas páginas, o que estos seres mágicos usaran algún artefacto tecnológico para quitarles lo “mágico”. O que la protagonista hiciera algo con su inteligencia, de la que presumió toda la novela.
El personaje principal
Y finalmente, el personaje. Maya es un protagonista femenino muy desagradable. Está siempre enojada con todo el mundo, es terriblemente creída, guapa y trata pésimo a sus pares femeninos. El personaje cae tan mal, que de verdad uno todo el rato siente ganas de que muera luego, o pase algo que cambie su forma de ser, lo que no ocurre nunca. El personaje no evoluciona en esta novela.
Como recomendación, si se quiere hacer un personaje de esa forma se le debe dar algo que genere empatía. Generalmente se usa el recurso de un pasado muy triste, pero en este caso el pasado se menciona muy poco y no alcanza a dar pena o generar empatía, porque se destaca que la chica fue separada de su familia que vivía en la miseria para tener “un futuro y mejor educación”. Tampoco te muestran la relación con su anterior familia, por lo que no logra justificar su continua actitud tan desagradable.
Si ese recurso no funciona, se puede usar otros personajes que generen agrado para el lector y ganas de saber qué pasa con ellos al final. Pero los demás personajes son todos desagradables. Tienes este profesor medio pedófilo y a un español que solo ve a las mujeres como objetos sexuales y dice cosas desagradables. Y las otras mujeres de la novela no tienen personalidad y no hacen nada útil.
De verdad, para la próxima recomiendo hacer algo para tener personajes más queribles. Como dice Sanderson “es cosa de darles un cachorro”, pero eso lo explicaré en otra entrada sobre creación de personajes.
Conclusión
Como conclusión, creo que esta novela es para adultos y no jóvenes, y que comete muchos errores que en otro género pasarían desapercibidos, pero para cualquier amante de la ciencia ficción, se vuelven molestos. Insisto, la autora es joven, escribió esta novela muy niña, creo que alrededor de los 15 años, y me gusta la dedicación que dio a explicar elementos científicos (que lamentablemente no usó para el desenlace), por lo que tiene mucho futuro. Creo que si ella tiene una mirada crítica de esta primera obra y estudia para la siguiente, puede ser una gran escritora. Pero para escribir ciencia ficción de verdad hay que, o estudiar mucho de manera autodidacta, o asistir a cursos donde nos enseñen elementos propios de este género al momento de escribir. Porque el problema es que tú no le dices al lector “ten presente que esta novela la escribí siendo niña”. Te van a juzgar y analizar en abstracto, sin pensar quién eres tú como escritor.
También destacar el trabajo editorial. Se nota que se pulió mucho, la portada es muy linda y la redacción casi perfecta. Creo que la mayor parte de lo criticado por mi en esta reseña se basa en que la trama no se adecúa al público, tanto por la edad al que va dirigido, y porque los lectores de CF, somos especialmente exigentes cuando leemos sobre un romance interestelar.
Espero que la autora siga creciendo, y que si lee esta reseña, se tome toda esta crítica como algo constructivo, pues demoré mucho en escribirla jajaja Un abrazo y que la fuerza esté con ustedes (sí, sí, por eso Starwars tampoco es CF, adiós!)

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